Pasado de moda: ante los festejos por el bicentenario, los diseñadores argentinos reinterpretan la historia de la moda

Hace un tiempo que no posteaba, lo se, pero estuve ausente porque estuve en Suiza, fui a Ginebra a hacer una nota. Cada tanto me toca viajar a algún lugar por trabajo y felizmente este fue el caso. Pero después les cuento. Antes, una cobertura del desfile “Pasado de moda 1810-2010”, parte del programa que celebra el Bicentenario de la ciudad de Buenos Aires. El viernes 19 de marzo, en una pasarela ubicada en el Rosedal de Palermo, continuaron los festejos conmemorativos por los 200 años de la Revolución de mayo con un desfile que puso en escena un a reinterpretación del vestuario del siglo, desde la Belle Epoque y los años locos hasta la democracia y la actualidad.
El licenciado en diseño Jorge Moragues fue el curador del evento. El show comenzó con un espectáculo de danza a cargo del coreógrafo Mauricio Wainrot, con la participación del Ballet Contemporáneo del Teatro General San Martín. Pero lo verdaderamente genial fue la orquesta que acompañó el desfile: musicalizado y con arreglos de Alejandro Terán y su orquesta Hypnofon, con 32 músicos en escena, que terminó de completar el ambiente y en algunos casos, le aportó un sentido extra a algunas de las presentaciones.

1910: Laura Valenzuela
Laura mostró una serie de vestidos lángidos en tonos pastel, talle imperio, que celebra la desaparición del corset con una moldería recta. Con bordados y puntillas, la silueta de Valenzuela celebró la moda europea del momento, con diseñadores como Jean Patou, Madeleine Vionnet y Edward Molyneux.
1920: Cecilia Gadea
En la época de las vanguardias artísticas, del Charleston y de Chanel, Gadea planteó un exquisito total look (sorprendió el make up y pelo) y presentó una serie de vestidos estilo charleston que hicieron funcionar su típico recurso de la superposición de piezas de género cortado con láser como flecos en faldas y tops. Es la época de vestidos andróginos que esconden las formas femeninas. Una mirada impactante de Los Años locos.

1925: Mónica Socolovsky
En la época del art-decó, corsos y bailes de carnaval, la diseñadora de Sathya trabajó con apliques de plumas, piedras y lentejuelas, con antifaces y mucho brillo que recuerda las antiguas fiestas del Jockey Club previas a la crisis. Aunque sobre el final de la década surgen los trajes de chaquela y pantalón y la moda se torna más práctica y funcional, Socolovsky se basó específicamente en Buenos Aires, en una interpretación de “El carnaval del Plata”.


(Reconozco que me sorprendió la inclusión de esta diseñadora ya que el resto de los creadores que participaron del evento forman parte de una generación que emergió post-democracia, con el nacimiento de la carrera de diseño).

1930: Marcelo Senra
Ante al nacimiento del nazismo, con el surrealismo en su esplendor y el desarrollo de diseñadores como Elsa Schiapparelli, Coco Chanel y Nina Ricci, Senra creó vestidos en tonos tierra con cinturas marcadas y silueta lánguida, que destacaban la altura de las mujeres, uno de los objetivos de la moda del momento. También hizo un interesante desarrollo de los escotes de espalda, un clásico de los modelos de la epoca. no copiar sino reinterpretar con una mirada de autor.

1940: Vicky Otero
La segunda guerra mundial genera muchos cambios: las mujeres deben cumplir tareas masculinas, y deben sostener las finanzas de las casas, es decir, que ingresan al mercado laboral y con eso, adoptan el pantalón y el traje femenino. La mujer viste uniformes de ciudad, con el mínimo de tela, ya que escaseaba. Se destacan los hombros y las caderas, para un aspecto más poderoso y el largo de las faldas se eleva por debajo de la rodilla. El look se militariza, y ante la escasez de genero y dinero, la ropa ahora tiene un uso doble: con accesorios, una prenda funciona tanto de día como de noche. Es el apogeo de creadores como Christian Dior Cristóbal Balenciaga, Pierre Balmain y Hubert de Givenchy. Es la época de oro del cine Hollywoodense, mientras en Buenos Aires surge el Peronismo. Vicky lo interpretó con un total look negro (referencia al luto), hombreras, fadas tubo con tajos y capas. Una estética muy ceñida y masculina.


1950: Pablo Ramírez
Mientras surge el New Look de Christian Dior, en Buenos Aires, junto a Eva Perón regresa la femeneidad, con una imagen teatral y trágica. Pablo Ramírez lo celebró en blanco y negro, con siluetas super ajustadas en la cintura (conocidas como cintura de avispa) y faldas con vuelo, armadas con tules, corsets y corpiños en punta. Agotada del estilo masculino y finalizada la guerra, la mujer regresa a las curvas. Sobre el final, la modelo y estilista Mariana Shurink llevó un vestido blanco con la banda presidencial atravesando el pecho y un estilismo que la convertía en Eva.


1960: Kostüme
En el estallido del Rock& Roll de Elvis, mientras se extiende el uso de fibras como la lycra y el trío Pierre Cardin, André Courreges y Paco Rabanne manejan el mundo de la moda. En Buenos Aires, el instituto Di Tella se hace eco de la moda de las simetrías, las estampas geométricas, las minifaldas y la imagen aniñada de la mujer, todas querían lucir como lolitas (con ojos super delineados y labios levemente maquillados con brillo). La dupla conformada por Emiliano Blanco y Camila Milessi se centró en aquello que los identifica como marca: las geometrías, y su desarrollo se basó en ese concepto, aplicado a la silueta de la época.



1970-1976: Nadine Zlotogora
Ante la guerra de Vietnam, los movimientos antibelicistas y el hippismo cambian la moda. Por un lado, se usaba un estilo étnico basado en tejidos naturales, con una imagen multicultural. Por otro, la cultura de la música y las frogas genera la psicodelia, con sus pantalones oxford, las plataformas, las melenas, las gafas extra large y las estampas florales enormes y coloridas coparon el mundo. Zlotogora trabajó sobre ambos estilos.

1976-1983: La dictadura militar
Rempresentado con un número de baile.
1983: Vero Ivaldi
En la fiesta de la democracia, la música disco y la new age, mientras Alfonsín lidera el regreso a las libertades constitucionales, sorprende un poco la elección de la década para Ivaldi, que probablemnte hubiera sido afín a otras siluetas. La creadora trabajó en blanco y negro, con superposiciones, hombreras y asimetrías. El detalle fue que los vestidos llevaban estampas que decían “Nunca más”, incluso uno de los vestidos llevaba impreso el prólogo del Informe Conadep Septiembre de 1984.
La música sorprendió: Carlitos Casella interpretó “Esos raros peinados nuevos”, de Charly García.

1987: Mariana Dappiano
Mientras cae el muro de Berlín, en Buenos Aires reina el Parakultural y la vanguardia se reune en Cemento. La creadora armó una propuesta arriesgada: por empezar, su pasada fue íntegramente masculina, y los chicos, maquillados, con peinados estilo Robert Smith (líder de la banda dark The Cure), recorrieron la pasarela en círculos, como perdidos, sin rumbo. Mostró siluetas holgadas, redes, transparencias que recordaron eel movimiento dark y algo gótico. Fue la primer parformance que ejerce una interpretación de la época más allá de lo que se puede ver en la ropa.

1993: Araceli Pourcel
La banda le dio el marco ideal: toco una versión instrumental del tema de la cantante de cumbia Gilda, “Fuiste”. La diseñadora montó en escena otra propusta arriesgada que mostró la fiesta menemista: los excesos, lel shock de color, con flecos, estampas, mucha superposición y una estética que bordeó el buen gusto, aunque muy estetizado.

2001: Hermanos Estebecorena
Caen las torres gemelas y en Buenos Aires se desata una de las peores crísis político-económicas del siglo. La única marca exclusivamente dedicada a la indumentaria masculina también dejó de lado el egoisimo de exhibir una colección bella para plantear una bajada ideológica, irónica y significativa. Los 5 modelos llevaban la misma ropa: traje arena, corbatín y zapatos negros. Pero en cada pasada las mangas, las botamangas y los corbatines se acortaban hasta que el último recorrió la pasarela con el traje convertido en bermudas y saco de manga corta. Ese último modelo apareció con un maletín y una estampa en su espalda: “2001” y un pequeño helicóptero. Una referencia bien resuelta, sutil e irónica de la crisis y del infeliz momento en el que De la Rúa debió abandonar la casa rosada en helicóptero.

El cierre fue la interpretación de la actualidad, es decir que cada diseñador puso en escena una única propuesta que sintetiza su colección actual, de invierno 2010. me resultó extraña la ausencia de Tramando y Trosman.
El final, a cargo de Dj Zucker, acompañado por miembros de la banda de percusión La bomba del tiempo.
Además, como adelantamos en otro post, los diseñadores que participan de la iniciativa crearon remeras con motivos exclusivos que serán vendidas a beneficio de la Red Solidaria de Juan Carr. Se consiguen en el Shopping Paseo Alcorta a $130. Bicentenariociudad.gob.ar

Fotos: cortesía Programa Bicentenario de la ciudad de Buenos Aires.

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