Un recorrido por el centro de Ginebra, Suiza, una de las capitales del lujo

Como les dije, estuve unos días en Suiza por trabajo. La estadía se repartió entre Ginebra y dos pequeñas ciudades: Le Locle y Le Brassus. Ginebra es una ciudad reconocida por ser una de las capitales, junto a Basel, de la relojería y el lujo (de hecho los carteles que ven en la foto de apertura son marcas de relojes de lujo, en su gran mayoría). Y para eso vine, para visitar algunas fábricas, talleres y entrevistar a los diseñadores, tanto del aspecto estético y externo del reloj como de mecanismos automáticos (muy simplificadamente, el sistema que hace funcionar el reloj con la energía que produce el movimiento de la mano, no son relojes de cuarzo) y también de lo que se denomina relojes complicados (relojes que concentran varias funciones, como el cronógrafo, el calendario de fases de la luna, también automáticos).
Unas fotos de Geneve:

En Ginebra se habla francés, así que costó un poco recuperar palabras del pasado (estudié francés en la secundaria). Pero con ayuda de las compañeras de viaje, nos hicimos entender.
La ciudad se encuentra en la embocadura del lago Lemán, en el río Ródano.
Es la segunda ciudad más importante del país, después de Zürich y es la sede de las Naciones Unidas, así que hay algunas cosas que hacen honor a eso, como una calle cuyos adoquines se encienden con luces y que muestran frases de bienvenida y cortesía en diferentes idiomas. Una de las principales atracciones del lago es el Jet d’eau (Chorro de agua), la típica postal de la ciudad.La ciudad vieja, constituida por los barrios de Cité-centre y de Saint-Gervais, es la zona más bella, y está formada sobre y alrededor de una colina en la ribera izquierda del lago.A media cuadra de la catedral de Saint Pierre, construida entre 1160 y 1289, aparece este barrio elevado, de adoquines, lleno de contrucciones muy antiguas, que mantienen su arquitectura, pero renovadas en el interior, y ahora ocupadas por bares, cafés, restaurantes, galerías de arte, locales de decoración, y de indumentaria de autor. Un lugar muy lindo. Pero esta es la parte de moda: antes de llegar, mi avión hacía escala en Barajas (el aeropuerto de Madrid), y como tenía más de 3 horas de espera para la conexión hasta Ginebra, no pude no entrar a Zara (el aeropuerto está lleno de tiendas, y es enorme). El resultado: estos zapatos de cuero azul con apliques de pequeños cubos metálicos cosidos, la excusa de este post mas turístico.
En fin, reconozco que tengo problemitas: mi primera compra del viaje fue antes de llegar a destino. Pero espero creo que valen la pena. De hecho, después no tuve tiempo de hacer compras durante el resto de mi estadía, porque tuve demasiados compromisos de trabajo. Así que de shopping en tránsito sin culpas.

Fotos: http://www.modahypeada.com.ar


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