Qué pasó en la fiesta más exclusiva del mundo de la moda: el día en que AY Not Dead rockeó el Alvear

Estuvimos ahí para contarlo: el miércoles pasado estuve en una megafiesta en el Alvear. Se presentaba CS1 día malo, o “Cómo será un día malo”. Se trata de una agencia que produce… No es sencillo explicarlo, pero sus creadores lo definen así: “La misión de esta nueva productora es simple: hacer que cualquier sesión fotográfica sea una experiencia inolvidable para sus clientes provenientes del mundo de la moda, del lujo y del retail”. Es decir, lo que interpretamos es que es una productora integral: las marcas se comunican con ellos, le cuentan cual es su idea de campaña, locación, fotógrafo, etc, y ellos se ocupan de lo más complejo: la logística, en especial cuando hay viajes de por medio (no solo hay que contratar al fotógrafo estrella, sino que alguien tiene que acordarse de chequear si la modelo menor de edad tiene permiso para viajar).
Y fue una fiesta del medio, del mundillo de la moda local. (En la foto, Jessica Trosman, Diego Romero, de AY Not Dead, Concepción Blaquier y Noel Romero, también de AY Not)

Porque estaban todos. La cita fue en el Roof Garden, el salón ubicado en el décimo piso del Alvear Palace Hotel y fue una cena buffet variada y abundante, algo no muy frecuente en los eventos. Allí estaban las modelos (Cintia Garrido, Milagros Schmoll), varios fotógrafos de moda (desde la nueva guardia, representada por Santiago Albanell hasta los veteranos, como Urko Suaya), algunos editores de revistas chic, estilistas, maquilladoras (Natalia Frúmboli) y peinadores (Juan Manuel Cativa) y gente del rubro, reunidos en un mismo espacio, en un décimo piso con una vista increíble de la ciudad.
Las performances estuvieron a cargo de Trosman:AY Not Dead mostró su colección Mad Love: Evangelina Bomparola:
y Concepción Blaquier mostró sus creaciones de vestuario. Las marcas mostraron sus propuestas de invierno paseando por la pista, y posando sobre tarimas, entre muchísimas bolas de espejo que colgaban del techo.
Y después, la fiesta a pleno, con un show de Poncho (la banda de Javier Zuker, Leandro Lopatín y Fabián Picciano).
Por supuesto que colapsó, había más gente de la que el espacio permitía y varios tuvieron que esperar abajo. La convocatoria fue muy extraña: desde Karina Olga hasta Nacha Guevara, el ex ministro de economía Martín Lousteau o Pampita, con un vestido de hombreras en pico, muy Balmain. La música cumplió perfectamente su objetivo, la gente bailó hasta tarde, pero debo reconocer que por momentos se pareció a un casamiento (quiero decir que para la gente que había, la música podría haber estado más cerca del 2010 que de los hits bolicheros del 2000), pero no nos quejamos, funcionó de todas formas.
Insights? Jessica Trosman fue con su familia: su pareja, Pablo Sandrigo, ex modelo y responsable de la línea Trosman Hombre, con quien tuvo a la beba Rosa, pero bailó también con Jerónimo Turek, su hijo teenager, producto de una pareja anterior. El ex ministro de economía y actual columnista del programa de Kusnetzoff, Martín Lousteau, solito (está en pareja con Rosario Ortega), no se dejó sacar fotos, y estuvo recostado en la barra, tranquilísimo y observador, con su vaso en la mano. Mientras que Pampita bailó como nunca con amigos, pero a la hora de irse, salió a tomar un taxi y un team de amables fotógrafos, productoras y periodistas que ya le hicieron notas se ofrecieron gentilmente a llevarla hasta su casa. Pool de prensa.
Para un miércoles por la noche, con alcohol free, un buffet increíble y una fiesta de amigos del rubro, fue un gran programa: llegué a casa a las tres de la mañana.

Fotos: cortesía Cómo será un día malo.

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