Trosman y una colección que vuelve a los clásicos pero potenciados con una paleta de colores vibrantes

“Trato de diseñar ropa que tenga un sentido atemporal en el tiempo”, dijo Jesica Trosman en su primera colección post Ayres. Es la primera presentación que la diseñadora hace luego de que su empresa fuera adquirida por Gabriel Iserski, dueño de Ayres.

La presentación fue en un desayuno en su tienda de Paseo Alcorta, y la diseñadora explica que quiso resaltar la comodidad de las prendas. Por eso se concentró en crear siluetas holgadas, faldas largas y amplias, algunas cortadas al bies, otras usando el recurso de quillas  y los pantalones anchos.

“Mi ropa es para gente que quiere diferenciarse y quebrar normas como también para las que quieren pertenecer a un círculo, sentirse que son parte”, cuenta Jesica.

Los colores fueron pensadas mirando el agua de un vaso mientras rosa (la hija que la diseñadora tuvo con el ex modelo Pablo Sandrigo) sumergía el pincel con acquarelas de colores pasteles. Predominan el rosa, verde acqua, celeste y amarillo, una gama poco habitual en la paleta de la creadora.El naranja fue la vedette, como en el resto de las colecciones internacionales.

La línea de noche se caracteriza por franjas metalicas multicolores sobre vestidos amplios. 

Fotos: cortesía Trosman.

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