Evangelina Bomparola y un verano blanco, futurista y minimal en BAFWeek

“Lo que no se ve y lo que no se cuenta pero no se oculta“. Así llamó Evangelina Bomparola a su colección de verano 2013. No hubo casi nada más que blanco: sofisticación minimalista, futurismo high tech, con acentos que rememoran el op y el pop art. La diseñadora argentina presentó una temporada blanca, con algunas pocas piezas negras, y acentos dorados. Tal vez lo que no se cuenta pero no se oculta esté graficado en estos recortes de los blazers y en las ventanas que se abren como intersticios trasparentes en las prendas. Una forma de callar sin ocultar.

La sorpresa fue la textura que logó en las piezas con la técnica de bondeado, que convirtió a la seda en un género pesado y rígido, similar al cuero. Por eso, se usaron las pisadas de costura propias de los talabarteros.
Los calados láser crearon estampas especiales desarrolladas por el equipo de diseño de Evangelina, y se sumó otra novedad: un género texturizado de diseño, con el sello de Jessica Trosman: fue creado a partir de canutillos y canicas fusionadas a calor y recubiertas con foil dorado.

Fotos: MH y Cortesía BAFWeek.

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