#DoveNewYork, un viaje al centro de una misma

De 36º de térmica a -4 grados. De América del Sur al Norte. Del soporte papel al digital. Todo eso fue para mí #DoveNewYork, el viaje que hice hace unos días pero que fue mucho más que trasladarse a otro lugar. “Tengo una invitación para hacerte, te quiero contar un poco más”, dijeron y llamé. La propuesta llegó en el momento indicado. La idea: celebrar el cumpleaños número 60 de Dove, la marca históricamente asociada a la belleza real, en en SoHo. Y no pude sino pensar en hacer las valijas.

Belleza es, tal vez, una de las palabras más difíciles de definir en el universo del arte. Porque… ¿qué implica la belleza? ¿Armonía, simetría, equilibrio? ¿Quizá se ajusta al cánon clásico que llega heredado de Grecia y Roma? Es un concepto definido culturalmente y en constante movimiento, pero el primer día, el Vice Presidente ejecutivo de Dove, Steve Miles, nos recibió con esta frase: “Trabajamos para que la la belleza deje de ser un motivo  de ansiedad y se convierta en una fuente de confianza”.  Y ahí parte este viaje.

La belleza, justamente, es es el tema que Dove explora como marca desde hace 60 años y todo ese tiempo de trabajo codo a codo con las mujeres quedó plasmado en su #DoveGlobalEvent, un encuentro que reunió a periodistas y a influencers de todo el mundo. Allí, entre mujeres nacidas en Kuwait, Filipinas, Alemania, República Checa y México, por ejemplo, tuve el placer de estar para narrarles lo que sucedió.

Fueron cuatro días intensos, con vista a Manhattan desde el NoMo Soho, todas alojadas en el mismo edificio en el límite entre Chinatown y Little Italy, prácticamente todas mujeres, y una energía circulando que nos unió más allá de fronteras y lenguaje. La primer jornada nos puso en contacto directo con el team de la marca, con sus representantes, sus voceros, los científicos a cargo del desarrollo de las fórmulas, los gerentes de producto y todos aquellos que hacen que las cosas sucedan y la marca se proyecte hacia delante. Pero hoy quisiera hacer foco en lo que sucedió en la segunda jornada, cuando, entre almohadones mullidos, y con vista al río, nos pusimos en contacto con un grupo de mujeres que se atrevieron a más. Se las presento:

Captura de pantalla 2017-03-29 a las 11.36.21 p.m.Ella: Karen Walrond
Autodefinida: se define como una activista de la imagen. Speaker, fotógrafa, autora y parte de las charlas TEDx. Es la autora de The Beauty of Different & Make Light.
Su historia: Karen nació en Trinidad y Tobago, un país insular en América, en el Caribe, ubicado sobre la plataforma continental de la costa de Venezuela. Allí paso su infancia y adolescencia hasta que sus padres decidieron mudarse a Texas, un shock cultural muy fuerte para ella. Pero trató de adaptarse. Se alisó el cabello y comenzó a maquillarse, a pesar de que era muy chica, porque eso era costumbre en el nuevo lugar en el que ahora vivía. Pocos años después, su familia volvió a Trinidad y Tobago y nuevamente, Karen no encajaba con el ideal, así que dejó crecer su cabello crespo y dejó de maquillarse. Así siguió su vida, se recibió de abogada pero eso no era lo que quería hacer. Así pasó muchos años, hasta que se compró una cámara y empezó a hacer fotos. Allí encontró una nueva pasión, se atrevió a llevar su cabello como es, y luego, tomó la decisión de cambiar de profesión. Con el material de las fotos que había tomado, publicó The Beauty of Different, y ese, su primer libro, fue un éxito de ventas. Recién entonces encontró la fuerza para ser quien siempre quiso.
Lo que me dejó:
“Como comunicadores, tenemos el poder de cambiar la narrativa respecto a lo que la belleza verdaderamente es. Por eso soy muy pro-redes sociales. Solo me gustaría que la gente tomara el control de eso y lo usara positivamente porque el poder que hay allí es masivo”.
“Yo invento la historia. Hay que tomar control de la narrativa, y lo que la belleza es o lo que implica el éxito es lo que uno defina. Y vos lo definís para el resto de la gente también. Si ellos no lo saben ver, bueno, es un asunto de ellos. Pero la gente lo interpreta, en mi experiencia, la gente siempre lo entiende”.

En contacto: www.chookooloonks.com/blog

Ella: Megan Jayne Crabbe
Autodefinida: feminista y guerrera Body Positive.
Su historia: Al ingresar, nos sorprendió la chica de pelo arcoiris y sonrisa franca. Megan tuvo problemas alimenticios y llegó a estar internada hasta que encontró en las redes sociales una comunidad de apoyo que emite mensajes positivos respecto al cuerpo. Y entonces logró amigarse con sus curvas y seguir la cadena de positividad (y mucha sonrisa) en su espacio @bodiposipanda. Ya tiene más de 600 mil seguidores.
Lo que me dejó:
“Todos podemos conquistar el mundo, pero estamos perdiendo el tiempo, pendientes de cómo nos vemos”.
“Quería dejarles tres conclusiones: La primera, la felicidad no depende del talle. La segunda, todos nos merecemos amor propio. Y número tres, la belleza real no proviene de seguir las reglas que fueron creadas por otros”.

En contacto: www.bodyposipanda.com

 

 

Ellas: Elisa Goodkind y Lily Mandelbaum.
Autodefinidas: equipo de madre e hija. Movimiento para la aceptación de uno mismo a través del estilo.
Sus historias: Tal vez fue la charla que sentí más cercana porque hablaban de la industria en la que trabajo. Ellas son madre e hija. La madre, Elisa, trabajaba como estilista en revistas de moda el grupo Conde Nast, probablemente la editorial de moda más importante en Estados Unidos, que reúne las revistas Vogue, W, Allure, Glamour, y otras. Su hija Lily siempre creció en estudios,  entre fotógrafos y estilistas, modelos y maquilladores.
Un día, Lily empezó a sentirse mal por no poder alcanzar el ideal que veía en las revistas en las que trabajaba su madre, que en ese momento mostraban a Kate Moss en la campaña de Calvin Klein: delgada, desgarbada, sin maquillaje… Y ella sentía que para estar a la moda y usar un jean había que ser así. Entonces su madre notó que el trabajo que hacía le estaba haciendo mal a su hija, que la imagen que mostraban las revistas no era la que ella deseaba transmitir, y se bajó de la maquinaria de la moda. Elisa notó de que la gente cuyo estilo le parecía más interesante era el grupo que se mueve detrás de la escena (estilistas, maquilladores, fotógrafos y diseñadores). En 2008, juntas, comenzaron con StyleLikeU, un espacio para compartir historias inspiracionales de estilo. Dice que sus colegas le dijeron que estaba loca, pero ella insitió y pronto llegó The What´s Underneath Proyect, una serie de documentales en la que la gente se va desvistiendo mientras habla de su vínculo con la indumentaria y el estilo. Ese proyecto hoy recorre el mundo.
Lo que me dejaron:
Elisa: “De alguna forma creo -pero soy una idealista- que la moda se dirige hacia un lugar más sano. Que hay un cambio profundo que se mueve lentamente hacia adelante. Aún cuando en la superficie pareciera que no es así. Más allá de todo la gente está despertando y finalmente va a dirigirse hacia el amor. Nadie quiere perder el tiempo odiándose a sí mismo, por que es ridículo. Por eso, si a la gente se le ofrece amor y sentirse bien consigo mismos, entonces creo que eso va a crear una revolución. La industria de la moda debe reinventarse y volver a un lugar mas auténtico”.

Para terminar, les copio uno de los videos del proyecto, protagonizado por Jemima Kirke (la actriz que interpreta a Jessa en Girls) porque me parece que se creó un clima súper interesante.

Esto pasó en apenas horas, en una mañana. Salimos de allí emocionadas, motivadas a más, atravezadas por la intimidad de los relatos y llenas de preguntas. ¿Qué podemos hacer para el cambio, para alivianar la presión (propia y la de quienes nos rodean)? Fue solo el principio. Prometo seguir contando.

 

 

 

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